Una vuelta al mundo sin combustible — y una pregunta que lo cambió todo
En 2016, Bertrand Piccard y André Borschberg lograron lo imposible: dar la vuelta a la Tierra a bordo de Solar Impulse 2, un avión propulsado únicamente por energía solar, sin una sola gota de combustible fósil. 40.000 kilómetros. 17 etapas. Cero emisiones.
Pero más allá de la hazaña técnica, Bertrand Piccard extrajo de ella una convicción profunda: si un avión puede dar la vuelta al mundo con energía limpia, entonces las soluciones ecológicas rentables ya existen; solo esperan ser identificadas, reconocidas y desplegadas a gran escala.
De esta convicción nació la Fundación Solar Impulse: identificar 1.000 soluciones que demuestren que ecología y economía no se oponen. Soluciones innovadoras, eficaces y accesibles, capaces de cambiar las prácticas a escala mundial.
El sello "Efficient Solution": una certificación exigente y global
Obtener el sello Solar Impulse Efficient Solution no es un mero trámite. Cada candidatura se somete a un comité de expertos independientes —ingenieros, economistas, especialistas medioambientales— que evalúan la solución según tres criterios estrictos:
Viabilidad técnica: ¿funciona realmente la solución, a escala, en condiciones reales? Impacto medioambiental: ¿contribuye de manera medible a la protección del medio ambiente o a la adaptación climática? Viabilidad económica: ¿es rentable, accesible y desplegable sin subvención permanente?
La tasa de selección es alta. Muchos expedientes son rechazados. La fundación no certifica promesas: certifica soluciones que han demostrado su eficacia.
Lo que tienen en común un avión solar y una solución antigrietas
¿A primera vista, qué relación hay entre un avión que da la vuelta a la Tierra y una solución que protege las viviendas contra la retracción-expansión de arcillas?
La misma apuesta fundamental: demostrar que la tecnología limpia e innovadora puede sustituir a enfoques pesados, costosos y destructivos.
Solar Impulse demostró que un avión no necesita queroseno para volar. TerraStab demuestra que una vivienda no necesita micropilotes de 50.000 € para resistir a las arcillas. En ambos casos, la solución ya existía: solo hacía falta atreverse con la ingeniería y rechazar la fatalidad.
La retracción-expansión de arcillas (RGA) es el primer siniestro natural en términos de coste en Francia, por delante de las inundaciones. Y sin embargo, la respuesta habitual sigue siendo la demolición parcial, el recalce de cimientos, obras de seis cifras. TerraStab ha desarrollado una alternativa radicalmente distinta: actuar sobre la causa, no sobre las consecuencias.
La innovación de TerraStab: regular la humedad del suelo para eliminar el problema de raíz
La retracción-expansión de arcillas está provocada por las variaciones de humedad del suelo. En verano, el suelo se retrae. En invierno, se hincha. Estos movimientos repetidos agrietan los cimientos y las paredes, progresivamente, durante años, hasta llegar a daños estructurales importantes.
La solución de TerraStab se basa en una idea sencilla pero tecnológicamente avanzada: mantener el suelo dentro de un rango de humedad estable durante todo el año. Para ello:
Unos sensores conectados enterrados en el suelo miden continuamente el estado hídrico a distintas profundidades. Un algoritmo predictivo anticipa los episodios de sequía o saturación. Un sistema de irrigación de subsuperficie mantiene el suelo estable, sin obras de albañilería.
Todo ello por un coste que empieza en unos pocos miles de euros, frente a los 50.000 a 100.000 € de un recalce de cimientos. Una diferencia de escala que lo cambia todo para los propietarios.
Es precisamente este modelo —innovador, medible, económicamente accesible y de fuerte impacto medioambiental— el que convenció al jurado de la Fundación Solar Impulse.
Por qué importa este reconocimiento
El sello Solar Impulse es reconocido por gobiernos, inversores e instituciones internacionales como garantía de seriedad e impacto real. Confirma que TerraStab no es una promesa de marketing, sino una solución validada por expertos independientes. Sitúa a TerraStab entre las innovaciones mundiales que impulsan la transición ecológica de forma concreta y rentable. Para los propietarios: es la garantía de que la solución elegida ha superado un filtro internacional exigente.
¿Está su vivienda expuesta a la retracción-expansión de arcillas?
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